¿QUÉ ES EL YOGA?

En su aspecto etimológico, la palabra Yoga nace del vocablo Yug que en sánscrito significa “unión”. Esta unión es, antes que una constitución, una experiencia. No se trata de que estemos fragmentados constitutivamente, sino que nos experimentamos de esa forma. La unión a la que se alude del cuerpo, la mente y las emociones es mas que algo a lo que hay que llegar, algo que se puede percibir, transitar a través de la experiencia. Incluso, en cuanto a unión refiere, lo que el Yoga pretende otorgarnos es la integración de nuestra humanidad con el sentimiento de la propia espiritualidad.

Según el tratado mas antiguo del Yoga, asentado por Patanjali, la finalidad del Yoga es principalmente practica: YOGA CHITTA VRITTI NIRODHA “Yoga consiste en detener las fluctuaciones mentales”.

Todo esto nos conduce a pensar que la practica del Yoga, lejos está de ser una disciplina meramente física o que las Asanas (posturas) sea la finalidad de la práctica. Entonces, ¿por qué practicamos Asanas? ¿A dónde nos conducen? ¿Cuál es el sentido de hacerlo?

Las asanas son quizás nuestro primer acercamiento al Yoga y con el tiempo descubrimos que el Yoga no es cuestión de posturas. De modo que se vuelve necesario construir una nueva mirada o perspectiva respecto a nuestra practica para entender de qué se trata este camino y así poder recorrerlo.

A medida que comenzamos a tomar conciencia de nuestra totalidad, que empecemos a hacernos conscientes de nuestros procesos y de la complejidad de nuestro ser interno, la practica de Yoga comienza a transformarnos.

Swami Digambarananda Saraswati (Danilo Hernández), habla al respecto en su libro Claves del Yoga, teoría y práctica:

“Podemos entender el Yoga como la actualización y consumación estado de unión entre el ser individual (Jiva) y el ser cósmico (Atman). Un estado de conciencia expandida cuyas principales características son el haber trascendido el conocimiento intelectual y la experiencia dual, y la aparición de la comprensión intuitiva del mundo (…)

Es importante matizar que el Yoga en sí no es una escuela filosófica, religión, organización o grupo de personas en concreto, sino la propia posibilidad de evolución y crecimiento personal. Muchas escuelas filosóficas, religiones y grupos han tomado parte de sus prácticas como medio para alcanzar sus objetivos. Pero el yoga sigue siendo independiente de toda asociación, institución o grupo concreto (…)

El yoga no persigue la erudición ni el conocimiento meramente intelectual que muchas veces impide llegar a la realidad, ya que limita las posibilidades de la mente encerrándola en estrechos esquema o ideas. No significa esto que el yogui desprecie el intelecto.”

Indra Devi, en su libro Yoga, por siempre joven, por siempre sano, define al Yoga de esta forma:

“(…) No es una religión, ni un credo confesional y no tiene templos, ceremonias o dogmas. Constituye un método de perfeccionamiento y evolución que empieza con el perfeccionamiento del cuerpo humano y termina con el progreso espiritual (…)

El yoga significa para el hindú una filosofía, una ciencia, un arte y una forma de vivir. La esencia del Yoga comprende otros numerosos Yogas, que se corresponden a los diferentes caracteres y temperamentos, desde el que enseña a controlar el cuerpo hasta el que conduce a la consecución de la “extra-individualidad del hombre”, como expresa Gerard Heard. Los nombres de los principales Yogas son: Raja, Hatha, Karma, Jnana, Bhaki y Mantra.”

 

EL LEGALO DE PATANJALI

 

El primer tratado sobre Yoga remite a este sabio y filósofo hindú del que no se conoce con precisión el año en que vivió y escribió los yogasutras. Se estima que vivió entre los años 200 a.C y 200 d.C. El aporte de Patanjali es el ashtanga yoga, es decir, el yoga de los ocho pasos: asht (ocho) angas (miembros). Estos ocho pasos se describen en 196 sutras o aforismos en verso organizados en 4 secciones. Esta primera sistematización de los conocimientos del yoga es reivindicada por la gran mayoría de las escuelas y estilos de yoga.

Los ocho preceptos que conforman el Yoga según Patanjali son:

  1. YAMA: Ahimsa (no violencia), Satya (veracidad), Asteya (no robar), Bramacharya (no abusar de los placeres) y Aparigraha (desapego).

  2. NIYAMA: Sauca (pureza), Santosha (felicidad y contento), Tapas (disciplina), Svadhyaya (estudio) e Isvara Pranidana (dedicación al Yo superior).

  3. ASANA (posturas)

  4. PRANAYAMA (control de la respiración y energía vital)

  5. PRATYAHARA (control de los sentidos)

  6. DHARANA (concentración)

  7. DHYANA (meditación)

  8. SAMADHI (éxtasis, plenitud, iluminación)

 

De este modo, podemos ver que el desarrollo de Asana no sólo es el 3er paso del Yoga, sino que no va solo y que la práctica completa de esta disciplina y estilo de vida conlleva al desarrollo de los otros pasos. Todos entre sí se complementan y cobran su verdadero significado. Los dos primeros pasos pueden realizarse de forma concreta a través de la observación y el desarrollo de la consciencia. Una vez que nos sumergimos en la practica de asanas que es una de las herramientas mas importantes del Hatha Yoga – el yoga cuyo camino empieza en el cuerpo físico y su purificación – nos encontramos ya inmersos en este amplio y extenso camino de autoconocimiento y de liberación personal.

 

ASANAS: reconociendo el lenguaje del cuerpo

Si bien las posturas de Yoga son sólo uno de los elementos que lo conforman, constituyen una de las instancias más significativas por su eficacia transformadora. Mientras el aspecto fisiológico del trabajo corporal conlleva a la mejora a nivel físico concreto (desarrollo de la musculatura, limpieza de la sangre, fuerza y flexibilidad) las asanas van más allá que un mero ejercicio físico porque incorporan la respiración profunda y consciente que propician la sensibilidad interna. André Van Lysebeth, otro reconocido autor sobre el Yoga en occidente, escribe: “los asanas obran en profundidad en nuestro universo interior, por una parte sobre el plano físico (vísceras, glándulas endócrinas, cerebro, sistema nerviosos voluntario y vegetativo); por otra parte, sobre el plano mental, donde aportan calma y serenidad que no excluyen ni el dinamismo ni la alegría. Procuran una flexibilidad inigualada, una resistencia asombrosa, sin causar ni fatiga ni enervamiento. Constituyen un ejercicio de concentración de primer orden.”

Las asanas no son un fin en sí mismo sino un medio para alcanzar el samadhi o estado de plenitud y conciencia. Una de las particularidades de las asanas es la actitud consciente con la cual se llevan a cabo y el seguimiento de una figura corporal específica que se va construyendo durante la práctica. A medida que se sostiene en el tiempo la práctica de una postura específica, se va desarrollando en ellas más comodidad y naturalidad, se van disipando las tensiones y molestias que liberan los residuos de emociones, pensamientos y malos hábitos que fueron instalándose en el cuerpo.

Los pasos en la ejecución de un asana son los siguientes:

  1. Motivación: es un estado de estimulación interna que nace de una necesidad, activando una conducta que quiere satisfacerla.

  2. Imagen mental: se visualiza la postura que se va a ejecutar.

  3. Armado: se va ingresando gradualmente a la postura, construyéndola.

  4. Mantención: se sostiene la postura con atención, estabilidad, inmovilidad y eutonía. Sostener permite que el asana se ejecute sola para que desaparezca la incomodidad.

  5. Desarmado: de forma gradual y con plena conciencia se va abandonando la postura.

  6. Relajación: fase de recepción. La observación y propiocepción (capacidad de sentir el propio cuerpo) favorecen a la absorción de los beneficios de un asana y permite el fluir de la energía.

 

El yoga no es un ejercicio, es una exploración. Las asanas no son poses estáticas sino un dialogo dinámico con tu cuerpo, dialogo que cambia todos los días. El yoga no tiene que ver con lograr un resultado como flexibilidad o salud. El Yoga es un camino de vida para profundizar en la “inteligencia” de tu cuerpo.

En cada asana buscamos algún grado de “no esfuerzo en el esfuerzo”. Esto se consigue con la correcta alineación, permitiendo que tu cuerpo se soporte cada vez mas en su estructura esquelética, en lugar de hacerlo sólo por esfuerzo muscular, sumando a un tipo de memoria somática que se adquiere a través de la repetición.

Es siempre bueno preguntarse cada vez que te encuentres en un asana, cuánto esfuerzo muscular puedes suprimir manteniendo la postura intacta. Elimina el esfuerzo muscular innecesario.

Todos nosotros vivimos en una “caja” llamada cuerpo. La rigidez de nuestros isquiotibiales es solo una de las fronteras o limites de nuestra caja. La practica de Yoga nos permite ampliar la frontera de nuestras cajas, de modo que podamos vivir con un poco más de libertad, con más sensación de comodidad, como viviendo en una caja cada día más grande. Las asanas están diseñadas para tener un efecto físico y mental, que no depende de tu capacidad de flexión en paschimotanasana o de si puedes tocar tus dedos del pie en uttanasana.

En Principios generales para las asanas, Bradford Hollace Priddy escribe:

“Uno de los aspectos en la práctica del yogasanas es la precisión en la ejecución de las asanas. Precisión que no debe entenderse como la búsqueda irracional del perfeccionismo, sino como la total atención, física, mental, emocional e incluso espiritual durante la práctica de cada postura o asana. Atención que debe ir desde lo mas externo y físico, a lo mas profundo del propio ser del practicante. Y es en este camino de introspección hacia el núcleo del ser donde se avanza hacia la libertad.

Es entendible que el simple hecho de ejecutar un asana con precisión va a requerir de nosotros una atención total en el momento, en el “aquí y el ahora”, es decir cuanta más atención pongamos en la realización del asana más precisa será su ejecución. Lo contrario quizás es más evidente, sin atención en la ejecución no hay ningún tipo de precisión.

La precisión requiere atención y para prestar atención se requiere presencia total, vivir al 100% el momento presente y el simple hecho de estar absorto en la acción,  sin dar la oportunidad a que nuestra mente divague, sin buscar justificaciones para la acción, sin buscar motivaciones racionales, dejando atrás esa búsqueda incesante en el futuro, es lo que nos va a permitir liberarnos de nuestras ataduras y angustias del pasado, de nuestras construcciones mentales imaginarias y de las elucubraciones sobre un hipotético futuro que raramente sucederá y que tanto amenaza a nuestro ser, impidiéndonos soltar lastre, soltar tensión y permitir que nuestra mente entre en una especie de estado pre meditativo como primer paso en el camino hacia la libertad.

Al igual que cuando tenemos que tomar una decisión importante con infinitud de opciones o variables posibles y nos decimos “déjame pensar un momento” que no es sino lo contrario “dejar de pensar” para que al parar tanta actividad cerebral surja de nuestro interior más profundo el camino o decisión más correcta de una forma natural. Es decir, si dejamos a nuestra mente dejar de procesar y razonar de forma lógica, surge de nuestro ser más profundo otro tipo de inteligencia y de pensamientos profundos que nos aporta la verdadera o mejor solución, que no es otra que vivir el momento presente.

En este punto es donde debemos añadir en el camino de esta evolución la no búsqueda del resultado de la acción, realizar nuestras acciones por el simple hecho de hacerlas, sin la justificación por el resultado de la acción. Si solo buscamos los resultados de la acción, si basamos todas nuestras acciones en nuestras expectativas, la no consecución de estas expectativas es lo que nos producirá frustración y dolor, alejándonos de la verdadera libertad.

Podría haber elegido cualquier otro aspecto y haberlo desarrollado para llegar a la misma conclusión o incluso a distintas conclusiones, pero en este camino lo mas importante no es el fin sino el camino. Existen infinitos caminos y no podemos recorrerlos todos , hay que elegir uno de ellos y caminarlo con total implicación (devoción) saboreando lo que vamos encontrando en el camino sin esperar el resultado final.

Desde otro punto de vista quizás pensemos que la libertad no depende solo de nosotros sino también del resto de la sociedad que nos rodea y , en demasiadas ocasiones, nos quejamos de lo que ocurre en el mundo sin hacer nada para evitarlo. Excusándonos en frase como “una sola persona no puede cambiar nada”, “que lo hagan los otros”, “para eso están los gobiernos, las organizaciones”, etc. Excusas que nos generan una profunda frustración ya que sólo sirven para intentar justificar nuestra parálisis en un intento de dar tranquilidad a nuestro ser interior que nos espolea constantemente ante las injusticias, gritando a nuestra conciencia que ve, siente y que nos grita que algo tenemos que hacer para evitarlo. En este punto nos damos cuenta que el cambio comienza por uno mismo, no intentando cambiar a la sociedad en su conjunto, sino cambiando primero nosotros, viviendo el momento presente, en un estado de plena satisfacción y alegría. No podemos cambiar el pasado ni asegurar el futuro, quizás la atención en el momento sea el camino, y la precisión mantendrá nuestra atención.

Como practicantes de Yoga debemos ser conscientes de que no son únicamente las asanas, sino cómo se ejecutan, durante cuánto tiempo y también con qué secuencia, lo que va a determinar el efecto de estas asanas.

Las secuencias no son estructuras de serie prefijadas e inamovibles, hay ciertas normas, pero estas no deben de llevarnos a considerar las consecuencias como algo sagrado y que debemos de seguir una secuencia determinada durante toda nuestra vida. Según el propósito de la práctica que vamos a realizar, e incluso la época del año, la hora del día, el estado de salud físico y anímico del practicante, la secuencia de practica debe ser una u otra.

Es importante conocer y comprender los principios que hay detrás de las secuencias, mas que memorizar las secuencias en sí mismas. La repetición de una secuencia no siempre tiene por que conducirnos al mismo efecto.

 

ESTABILIDAD: El cuerpo físico (Asana)

 

CHITA VRITTI NIRODAH = detener las fluctuaciones de la mente

YOGA

 

 

PATANJALI: escribe el primer tratado de Yoga ( 200 a.C /200 d.C)

(filósofo)

 

YOGA DE LOS OCHO PASOS

 

YAMA: Ahimsa (no violencia), Satya (veracidad), Asteya (n robar), Bramacharya (no abusar de los placeres) y Aparigranha (desapego)

NIYAMA: Sauca (pureza), Santosha (felicidad y contento), Tapas (disciplina), Svadhyaya (estudio) e Isvara Pranidama (dedicación al Yo superior).

ASANAS: (posturas)

PRANAYAMAS: (control de la respiración y energía vital)

PRATYAHARA: (control de los sentidos)

DHARANA: (concentración)

DHYANA: (meditación)

SAMADHI: (éxtasis, plenitud, iluminación)

 

PASOS EN LA EJECUCION DE UN ASANA

Motivación: Estado de estimulación interna que nace de una necesidad activa una conducta que quiere satisfacerla.

Imagen mental: Se visualiza la postura antes de hacerla.

Armado: Ingreso gradual a la postura, construyéndola.

Mantención: Se sostiene la postura con atención, estabilidad, inmovilidad y eutonía. Permite que el asana se ejecute sola para que desaparezca la incomodidad.

Desarmado: De forma gradual y con plena conciencia se va abandonando la postura.

Relajación: Fase de recepción. La observación y propiocepción (capacidad de sentir el propio cuerpo) favorecen la absorción de los beneficios de un asana y permite el fluir de la energía.

 

PRANAYAMA: La regulación consciente de la energía vital

Con pranayama nos adentramos en uno de los conocimientos más complejos del yoga, que nos da a conocer una técnica concreta para la regulación de la energía vital. El pranayama es un estadio en sí mismo dentro de los ocho pasos que nos proporcionó Patanjali y esto nos revela la implicancia del “prana” y su conocimiento en el Yoga.

Todos los estilos y escuelas reconocen el legado de esta técnica como uno de los más importantes junto con las asanas (posturas) y la meditación. Muchos yoguis y autores que transmiten sus conocimientos en el tema coinciden en que se necesita un prolongado tiempo de prácticas en asanas y en respiración profunda antes de adentrarse en el pranayama propiamente dicho. Incluso algunos textos van mas lejos cuando advierten que la práctica errónea del control del prana puede producir enfermedades o conducir a la muerte. Sin detenernos a evaluar dicha advertencia, podemos ver que el pranayama no es tomado a la ligera.

Pranayama engloba diversas técnicas en las que se trabaja con la respiración de modo consciente, tales como Nadisodana (respiración alternada), Ujjayi (respiración de fuego o triunfante), Bastrika (respiración del fuelle), Kapalabati (respiración de la “cabeza brillante”), entre otros.

PRANAYAMA: Energía vital, cuerpo energético, respiración. Unificando criterios

En Yoga terapéutico 3, la terapia estructural, Mukunda Stiles explica el significado de esta palabra que lugar al origen de la disciplina:

“El vocablo sánscrito pranayama esta conformado por prana que alude a la energía vital y yama que implica control o regulación. La palabra prana significa literalmente “aire principal o vital”. Su prefijo pra significa “delante”, “previo”, “hacia” y el sufijo na “respira”, “energizar”.

El prana no es en sí mismo el aire o la respiración, esta es una de las formas de energía vital con las que tomamos contacto. Sin embargo, es sí las mas importante para el Yoga, las técnicas de pranayama están destinadas a la regulación de la energía vital que incorporamos a traves de la respiración.

“Las prácticas que ejercitan la acción de respirar para fortalecer y ampliar la respiración son los métodos preliminares de la respiración del Yoga que culminan en el pranayama (…) Estas son prácticas bastante poderosas teniendo en cuenta que la mayoría de las personas utiliza el 25% de su capacidad respiratoria. Solo el aumento de la eficiencia respiratoria puede proporcionar un alivio tremendo a los órganos vitales que han sido privados de oxigeno y han recibido dióxido de carbono”.

 

Lo que llamamos prana no es la respiración ni el aire pero ambos forman parte de él. Prana alude a la energía vital en un sentido mas amplio y puede hacerse mas claro si lo relacionamos con todo aquello que de alguna forma consiste en un alimento, algo que nutre o que es incorporado por el organismo y por nuestro ser en un sentido mas amplio en el que se incluyan las formas mentales y emocionales de incorporación.

Ejemplos de prana son: el aire que respiramos, el agua que bebemos, la comida y los alimentos en general, las emociones que forman parte de nuestra cotidianeidad, la información sensorial (imágenes, sonidos, texturas, olores y sabores).

Prana es todo aquello que puedo incorporar, pero sin embargo  tiene una existencia ajena o externa a uno y si bien puede llegar a formar parte de nuestro ser o nuestro cuerpo, no nos pertenece. Y en este aspecto en particular es que radica la importancia de la conciencia, manejo o regulación de lo que incorporamos.

 

 

LA RESPIRACIÓN COMO PROCESO, EXPERIENCIA Y CONOCIMIENTO

 

En cuanto a las implicancias fisiológicas de la respiración Danilo Hernandez en su libro “Claves del yoga”, reliza un claro aporte al respecto ligando los conocimientos generales y básicos del proceso respiratorio a la técnica del Pranayama:

La respiración es la función fisiológica mas directamente relacionada con el prana y es también un eslabón entre el cuerpo físico y la mente. La actividad físico-mental esta íntimamente ligada a la dinámica del proceso respiratorio y las fluctuaciones de este modifican las constantes vitales y la actividad cerebral. Por ejemplo, cuando la respiración se suspende, la mente queda inmovilizada, debido a que los pensamientos se nutren de la energía que les suministra la respiración.

Conscientes de la interdependencia existente entre estos factores (cuerpo, mente y respiración) los yoghis investigaron a fondo las repercusiones de la respiración y desarrollan el pranayama, un conjunto de técnicas que regulan el proceso respiratorio y cuyos principales objetivos son:

  • Purificar el cuerpo físico y cuerpo energético

  • Equilibrar los flujos de energía vital y mental

  • Incrementar el nivel de energía (prana)

  • Regular el flujo del prana para estabilizar la actividad mental

Conceptos básicos del Pranayama:

Puraka: es la inspiración, proceso por el cual el cuerpo absorbe aire. Durante el puraka el individuo capta la energía cósmica que demandan sus necesidades psicofísicas. El infinito viene al encuentro con el finito.

Rechaka: es la espiración, el movimiento fisiológico mediante el cual se expulsa el dióxido de carbono y demás residuos de la combustión respiratoria. Durante el rechaka la energía individual fluye hacia el exterior, al encuentro con la energía cósmica. Produce una sensación de relajación y tranquiliza la mente. Favorece que la conciencia retorne hacia su fuente, el Ser.

Bahya Kumbhaka: es la retención al vacío o pausa sin aire. Se produce o realiza después de la espiración y crea una sensación de vacío, equilibrio y serenidad. La respiración individual queda fundida en la respiración universal.

Antara Kumbhaka: es la retención o pausa con los pulmones llenos de aire. En este momento se produce la mayor asimilación de prana. La energía universal se mezcla y se une con la energía individual.

Beneficios generales del pranayama

  • La practica del pranayama influye positivamente en todas las estructuras del ser humano: el cuerpo físico, el cuerpo pránico y los niveles emocionales y mentales.

  • Mejora la captación del oxígeno y la eliminación de dióxido de carbono.

  • Purifica las vías respiratorias y los pulmones e incrementa su circulación sanguínea.

  • Asegura la apropiada circulación de los fluidos corporales en los riñones, estomago, intestinos, hígado, etc. Estimula el proceso digestivo.

  • Purifica la sangre.

  • Tonifica el corazón, el sistema nervioso, la medula espinal y el cerebro.

  • Durante la retención se estimula la respiración celular.

  • Los textos clásicos del yoga afirman que la practica regular previene y cura muchas enfermedades y otorga gran vitalidad.

  • Purifica los nadis y disuelve los bloqueos energéticos.

  • Incrementa el nivel de energía y regulariza el fluido pranico dentro del cuerpo.

  • Estimula el rendimiento intelectual. Mejora la memoria y proporciona claridad mental.

  • Otorga calma y serenidad.

  • Induce a un estado mental profundo que facilita la consecución de estados de interiorización, concentración y meditación.

 

RESPIRACION NATURAL

La respiración natural es la respiración saludable, libre y desinhibida con la cual nacemos.

Sin ningún esfuerzo consiente los niños respiran con maravillosa libertad. Todo su cuerpo parece expandirse y contraerse con cada inhalación y exhalación. Esta respiración natural nos ocurre a todos de forma espontánea, excepto cuando conscientemente la modificamos cuando practicamos pranayama o asanas de hatha yoga o cuando somos perturbados energéticamente, física, emocional o mentalmente.

Si estamos relajados totalmente, el vientre se expande con la inhalación y suavemente se retrae con la exhalación. Las pausas en la respiración suceden de manera natural en la cresta de cada inhalación y en la base de cada exhalación. Durante los periodos de relajación, por ejemplo, antes de irnos a dormir por la noche, la exhalación se vuelve dominante. La inhalación se vuelve dominante durante los periodos de movimiento, por ejemplo, cuando nos despertamos en la mañana. Generalmente la exhalación y la inhalación están en equilibrio en la mitad del día. Este es el ritmo natural de la respiración.

Ser conscientes de la respiración natural consiste simplemente en observar el libre fluir de la respiración sin ninguna manipulación consiente.

 

Elementos principales de la respiración natural

LA INHALACIÓN:

Durante la inhalación, los siguientes movimientos y acciones ocurren en el cuerpo:

  • El diafragma se aplana y desciende causando que los órganos abdominales empujen hacia abajo y dilaten el vientre.

  • El suelo pélvico desciende, se expande y se ensancha.

  • Las clavículas se elevan y giran hacia arriba y los brazos rotan hacia afuera.

  • La presión interna de la cabeza se vacía como la arena en un reloj de arena.


 

LA EXHALACION:

Durante la exhalación, los siguientes movimientos y acciones ocurren en el cuerpo:

  • El diafragma se eleva y se aboveda hacia arriba y el vientre se relaja suavemente y se retrae.

  • Los órganos internos se relajan y se expanden.

  • El suelo pélvico suavemente se eleva y se encoje circunferencialmente.

  • Las clavículas descienden y los brazos rotan hacia adentro.

  • El cuerpo externo del cráneo suavemente se expande.

 

RESPIRACION Ujjayi:

Ujjayi literalmente quiere decir “alzamiento triunfante”. Se refiere a la triunfante expresión y elevación del prana a través del sushumma nadi. La respiración ujjayi se distingue por un sonido resonante en la garganta que se hace tonificando la epiglotis. Suena como el retumbar profundo de las olas del mar o como un trueno. El sonido te proporciona información para monitorear el flujo de la respiración. Este tipo de respiración consciente se realiza durante todas las asanas excepto en Savasana y algunas asanas reconstituyentes.

Principios generales de Ujjayi

  • Relaja el cerebro

  • Mantén los ojos cerrados y pesados especialmente durante la inhalación.

  • Mantén los orificios nasales suaves y pasivos.

  • Mantén la raíz de la lengua tranquila, pesada y relajada, especialmente durante la inhalación.

  • Deja que la mente navegue sobre la superficie de la respiración.

  • Permite que haya una pausa al final de cada inhalación y de cada exhalación.

  • Realiza mulabandha durante todo el pranayama de ujjayi.

Haz que la respiración fluya equilibradamente desde el principio hasta el final de cada una de las olas de inhalación y exhalación. El volumen de prana inhalado y exhalado debería ser igual en cada incremento de tiempo a lo largo de toda la respiración. Es más fácil inhalar y exhalar en el principio de la respiración. Por eso para hacer que la proporción y el volumen de aire sea uniforme durante todo el tiempo, necesitamos aplicar más poder consciente durante la ultima parte de la inhalación y exhalación. Como pauta general, la primera mitad de la respiración es menos intensa mientras que la segunda parte es más intensa para hacer que la respiración fluya uniformemente desde el principio hasta el final.

  • Haz que el sonido tanto de la exhalación como de la inhalación sea constante y regular desde el principio hasta el final.

  • Haz que el volumen del sonido sea lo suficientemente alto como para oír los refinamientos de tu respiración, pero no demasiado alto como para agitar la mente o el prana.

  • Haz que la inhalación y la exhalación sean de la misma duración.

 

Los principios de la respiración en el asana

 

Dirigir conscientemente la respiración hacia un área del cuerpo ayuda a expandir y suavizar esa zona. Este incremento de la suavidad hace aumentar la sensibilidad porque los nervios se avivan y la circulación mejora en esa zona. Al contrario, si bloqueas el flujo de la respiración, endureces tanto el cuerpo interno como el externo y pierden sensibilidad. También, la respiración ayuda a relajar el cuerpo de manera que las emociones bloqueadas o almacenadas pueden soltarse naturalmente.

Para las posturas que generen sensaciones intensas, la respiración puede usarse para ayudarnos a disminuir la incomodidad y así permitir que las posturas puedan ser mantenidas por periodos mas largos de tiempo. Incrementando el poder de la respiración, alimentamos el fuego interno y nos da la habilidad de bailar en el umbral de la incomodidad sin reaccionar. De esta forma puedes afrontar cualquier resistencia interna con el mismo poder. Al usar la respiración para ayudarte a cultivar la valentía y la constancia, el umbral se ira lentamente expandiendo y a su vez se irán reduciendo las sensaciones incomodas en tu postura.

En algunas posturas como las flexiones hacia adelante o extensiones hacia atrás mas intensas (arcos) el diafragma se comprime dificultando la respiración. Para reducir la resistencia a esta incomoda situación, suaviza y calma la respiración.

Respira por la nariz en todas las circunstancias cuando estés realizando cualquier asana. Excepto en simhasana (postura del león) y en los pranayamas que indiquen lo contrario.

Dependiendo de tu punto de vista, ya sea desde el cuerpo interno o desde el externo, la asociación de la inhalación y la exhalación con la Energía muscular y la Energía orgánica difieren. Desde la perspectiva del cuerpo interno: la inhalación incrementa la Energía orgánica activa. El cuerpo interno se expande durante la inhalación a la vez que el cuerpo externo ligeramente se encoje hacia el centro.

La exhalación incrementa la energía muscular pasiva. El cuerpo interno suavemente se encoge con la gravedad a la vez que el cuerpo externo suavemente se relaja sobre él.

Desde la perspectiva del cuerpo externo: la inhalación incrementa la energía muscular activa. El cuerpo interno se siente más integrado.

La exhalación incrementa la Energía orgánica activa.

Pautas de respiración para todas las posturas:

La inhalación deber realizarse cuando:

  • Abrimos, desplegamos, expandimos el cuerpo externo

  • Alargamos y extendemos la columna

  • Abrimos los brazos a los lados o sobre la cabeza

  • Salimos de las flexiones adelante o las posturas de pies laterales

  • Entramos a una postura en contra de la gravedad

  • Para aportar ligereza a una postura (por ejemplo al saltar) y al entrar en una postura de equilibrio sobre los brazos.

La exhalación debe realizarse cuando:

  • Nos cerramos, nos doblamos o flexionamos el cuerpo externo

  • Suavizamos los órganos

  • Traemos los brazos al centro

  • Entramos en flexiones hacia adelante o en posturas de pie laterales

  • Soltamos y llevamos el peso hacia abajo con la gravedad

  • En las torsiones

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